La avaricia rompe el saco

Tengo un amigo que estaba buscando casa con su novia. Como no tenían dinero para pagar la entrada de un piso pensaron en alquilar uno con opción a compra (al cabo de X años se puede comprar y te descuentan la mayor parte de lo pagado de alquiler). Se pusieron manos a la obra y encontraron uno muy interesante. Lo que no sabían era el oscuro secreto que se escondía detrás…

Después de visitarlo y ver que era ideal, fueron a llamar a la inmobiliaria para volver a verlo y cerrar el trato. La primera en la frente, porque 1 hora antes de la que habían quedado, otros candidatos acudieron a la inmobiliaria dinero en mano para cerrar el acuerdo, y mi amigo y su novia se quedaron con cara de tontos y sin alquiler. Ojalá hubiera quedado ahí el asunto.

Al cabo de unos días volvieron a llamar los de la inmobiliaria: la propietaria prefería vender el piso dentro de un par de años y los otros inquilinos sólo querían alquilar. “¡Bien!” pensaron ingenuos mi amigo y su novia “podremos cogerlo nosotros”.

Como el padre de ella había trabajado en un banco y sabía los chanchullos que a veces a veces se cocinaban, decidió hacer algunas indagaciones. Fue al registro de la propiedad y empezaron los trapos sucios. Lo primero fue que la casa no pertenecía al 100% a la propietaria, si no que había había un hombre misterioso que poseía el 8%. En caso de venta todos los propietarios tienen que estar de acuerdo, por lo que podía ser un grave problema. Y eso no es todo, además había un reclamo del banco y un juicio por impago de hipoteca pendiente de resolución. Después buscaron el nombre y apellidos de la propietaria y, ¡nuevas sorpresas! Aparecía en varios boletines oficiales con peticiones del gobierno autonómico para que devolviera subvenciones incumplidas. ¡Esta mujer es una caja de sorpresas!

Con la información recopilada fue el padre de la chica a la inmobiliaria para que le aclarasen todo eso. ¡Cual fue la sorpresa de la inmobiliaria al enterarse de que había un juicio por impago! Rápidamente llamaron a la propietaria y al final se descubrió el pastel: el propietario del 8% ni quería vender ni de coña, es más, la otra co-propietaria no le había informado, y el hombre no iba a vender su parte porque estaba a malas con la otra, pues le debía una gran cantidad de dinero. Por otro lado el juicio sobre la hipoteca estaba ya resuelto: embargo inmediato.

En resumen, mi amigo y su novia se quedaron sin poder alquilar el piso, la inmobiliaria había estado trabajando meses para nada, y el 2º propietario no sabía lo que estaba pasando y que intentaban vender el piso a sus espaldas. Eso sin contar con la primera pareja que después de haber pagado una señal les dijeron que no.

Y lo más irónico es que si la avariciosa y chanchullera propietaria hubiera alquilado el piso a la primera pareja, habría podido hacerlo sin problemas, ya que no se necesita el consentimiento de todos los co-propietarios, y habría estado cobrándole a los incautos el alquiler hasta que el banco hubiera intervenido. Pero la avaricia rompe el saco…

Moraleja: si eres un sucio/a timador/a sin cerebro ni escrúpulos, no seas avaricioso/a, ¡simplemente coge el dinero y huye!

Moraleja a la moraleja: Niños, no seáis sucios timadores porque algún día os pillarán y acabareis pasándolas canutas. Y si no mi amigo y yo os buscaremos para partiros las piernas.

1 comment so far

  1. belen on

    hola soy una niña de ocho años solo se meterme en lios y queria ser mejor voy a pasar a tercero y en realidad me llamo maria por favor ayudadme


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