Eso… ¡no es una mujer!

Tengo un amigo que estuvo en el ejército en una ciudad del interior de España. Un día le tocó hacer guardia por la noche en el acceso al cuartel. Parecía una noche tranquila, pero no podía imaginarse la rocambolesca historia que le iba a suceder.

A altas horas de la noche, cuando por muchas cosas que tengas que hacer, el cerebro se pone en modo, “ahorro de energía”, vio que de lejos se le acercaba lo que parecía una extraña mujer. Era enorme, cerca de dos metros, una gran parte de los cuales los proporcionaba sus clamorosas plataformas. Sus ropas también eran exageradas y grotescas.

Cuando se le acercó pudo ver que era ¡un enorme travesti! Y digo enorme, porque mi amigo es un hombre recio de 1,80cm de estatura, y el travesti le impresionó y asustó por su tamaño.

Cuando llegó el hombre vestido de mujer le dijo:
– Hola, guapo, si vienes a ese callejón te hago lo que quieras.
– Eh.. Uh.. Lo siento, pero estoy de guardia, no puedo moverme, ni, bueno, ni tampoco quiero
– Venga tonto, si no tienes mucho dinero te hago algo rápido.

El pobre militar, desconcertado y empezando a asustarse de verdad, vio por el rabillo del ojo que llegaban sus compañeros de hacer la ronda. ¡Su salvación! Pero cuando fue a hacerles señales para que vinieran a echarle un cable, “la señorita con pene” entró en furia:
– ¡Si no quieres que te haga nada me lo dices y ya está, eh! A ver quien te has creído que no soy ninguna criminal para que tengas que llamar a tus amiguitos para que te ayuden a echarme. ¿Que pasa, que no eres bastante hombre o qué?

Mi amigo ya acojonado, y con el enorme travestido encima de él empujándole y aplastándole con sus desmesurados y depilados brazos, presa del pánico empezó a gritar ayuda y a echar mano a su pistolera, para intentar asustar y disuadir al cabreado bigardo con minifalda y plataformas, pero fue peor el remedio, porque se dio cuenta y ya empezó a atizarle:
– ¡Me vas a disparar, cabrón, me vas a disparar!

Por suerte ya llegaron los compañeros que redujeron a la “fierecilla”, que se marchó airado/a.

Desde ese día tuvo miedo de hacer las guardias nocturnas.

2 comments so far

  1. monitorjavi on

    Esto se puede considerar como violencia de género?

    • errepunto on

      Primero hay que definir el género de uno de los implicados/as🙂


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