Bola de fuego

Tengo un amigo que estaba un día degustando un bocadillo en la cafetería de su universidad. Cansado y aburrido, y con un compañero pirómano al lado enfrascado en la tarea de convertir los envoltorios de palmeras de chocolate en una bola de plástico fundido, sólo podían surgir ideas peligrosas.

Mi amigo cogió aburrido la servilleta que envolvía su ya finado bocadillo y la convirtió en una pelota. Después de un breve jugueteo descubrió que estaba manchada de ketchup, y este descubrimiento aparentemente inocuo e insulso se convirtió en la semilla de la tragedia.

Por alguna razón que la neurología moderna aún no ha descubierto, asoció la pelota de papel manchada de ketchup y el pirómano fundiendo plástico y formuló la fatídica pregunta que traería la desgracia:
– ¿Arderá el ketchup?

Como buenos españoles ante una pregunta absurda, los allí reunidos se dividieron en dos grupos de opinión, los que creían que si y los que creían que no. Mi amigo decidió zanjar la breve y poco apasionada discusión como lo habrían hecho los mismísimos “Cazadores de Mitos”:
– Voy a probarlo

Y resultó que el ketchup no ardía con facilidad, pero la pelota de papel manchada de ketchup si que empezó a consumirse por cálidas y alegres llamas.

En un intento de deshacerse del artefacto incendiado, le dio un manotazo a la pelota, que fue a rodar fuera de la mesa y a precipitarse encima de la rodilla de uno de los atónitos observadores. Como estaba pringada de ketchup, la pelota ardiendo se quedó pegada a la rodilla. El chándal de material sintético ardió por simpatía con la pelota de papel. Y el ardiente, aún estupefacto, ni se movía. Por suerte sus compañeros si lo hicieron, y se abalanzaron sobre él para apagar el fuego que empezaba a consumir su pantalón.

Por fortuna todo se saldó con un agujero de 5cm de diámetro en el pantalón del chándal, un buen susto y la certeza de que el ketchup no arde bien.

Lo más irónico es que todo esto sucedió mientras el pirómano del grupo estaba momentáneamente ausente. Cuando vio el percal y le explicaron lo sucedido sólo pudo decir una cosa:
– ¡Joder, ya podríais haberme esperado!

4 comments so far

  1. KaRaN on

    Yo creo que conozco al pirómano ausente…

    • errepunto on

      Jeje, no se yo quien puede ser. Por cierto, ¿estaba usted presente ese día? ¡Vaya agujero le quedó en el pantalón al pobre Nacho!

  2. Santeador on

    Maaaaaaaadreeeeee que colgaos!!!! xDDD


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: