Archive for the ‘Varios’ Category

Practicando la postura

Tengo un amigo que acababa de mudarse a un nuevo barrio. Digamos que no era un barrio precisamente “elegante”, pero tampoco estaba tan mal.

Estaba mi amigo un día dando un paseo para conocer sus calles cuando pasó por delante de una iglesia. Delante de la iglesia había tres personas hablando con voz elevada y gesticulando mucho. Dos tendrían unos treinta y pico mal llevados, y el otro era un anciano con muy mala cara. De lejos mi amigo pensó que los dos más jóvenes estaban peleando, pero siguió avanzando cuando vio que no parecían demasiado agresivos.

Al acercarse más pudo ver y oír que estaban haciendo: ¡estaban discutiendo cual era la postura adecuada para pedir limosna a la salida de misa! Los gestos que hacían eran demostraciones de como se ponían para dar más pena, y hablaban a gritos porque iban metidos de todo menos de termalgines.

Y lo peor de todo es que no hacían ni caso del anciano tremendamente decrépito que a buen seguro si que necesitaba alguna limosna para subsistir.

Volar? Casi mejor voy a pie (II)

Otra de aviones. Tengo un amigo que se iba de vacaciones. El vuelo duraba unas 3 horas y tuvo que desplazarse hasta otra ciudad (esto empieza a ser una costumbre entre mis amigos) para poder coger el avión. Grata sorpresa se llevó cuando al montar al avión el comandante comunicó a los señores pasajeros que se tenían que quedar 1 hora en el avión sin hacer nada porque “el tráfico aéreo en el país de destino es muy grande y hay embotellamientos”. Esto me parece la leche, que quede claro; me imagino a todos los aviones ahí, todos en filica unos detrás de otros en el grande e inmenso espacio aéreo para llegar al aeropuerto de destino.

Pero si caótica fue la ida, la vuelta no le dejó indiferente. Tras retrasar (por las mismas razones) el vuelo 2 horas, una vez que se montó, el comandante advirtió que todavía quedaba 1 hora y media de espera dentro del avión.

A este paso, va a ser mejor ir andando que en avión!

Volar? Casi mejor voy a pie (I)

Tengo un amigo que quiso hacer un viajecillo en avión. El vuelo debería durar alrededor de una hora y media, lo cual es asequible. Mi amigo vive en una ciudad sin aeropuerto, así que tuvo que coger el AVE para ir a una ciudad más cosmopolita. Tras llegar al aeropuerto, cual grata sorpresa, su vuelo se había cancelado. Una compañía de “vuelos fáciles”, ya sabéis. La compañía, para evitar problemas, le propuso viajar a otra ciudad del mismo país y reembolsarle después el billete de tren para llegar a su destino (3 horas de tren a añadir al itinerario).
Mi amigo, que tenía llegado llegar a casa a las 21h00 llegó a la 1 de la madrugada y su billete de tren sigue sin ser reembolsado. Al final va a costar menos ir andando que en avión.

A lo Contador, o casi

Tengo un amigo que este verano se aficionó al mundo del ciclismo. Se compró una bici de carretera de segunda mano y después del trabajo, varias veces a la semana, se iba con su bici a hacer travesías de unos 45 kms.
Mi amigo estaba acostumbrado a su ‘mountain bike’ y al principio le costaba adaptarse a la bici de carretera. Sobre todo por el tema de las fijaciones. Tanto es así que el primer día que salió se dejó los piños por el suelo.

Casi al terminar su ‘etapa’ llegaba a la entrada a la ciudad y un majestuoso semáforo le hizo frenar. Era cuesta arriba y todavía no tenía cogido el tranquillo al adaptar “al vuelo” las fijaciones con lo que al ir a ponérselas la bicicleta comenzó a desvanecerse hacia un lado con mi amigo sobre ella, hasta que ambos cayeron al suelo. Una imagen esperpéntica que se repitió varias veces hasta que aprendió a ponérselas.

Hemos vuelto!

Hola!
Hemos vuelto con las pilas cargadas!
Esperamos que sigáis leyéndonos, escribiéndonos y mandándonos vuestras historias en esta nueva etapa del blog.

Un saludo!

Gif

El fútbol los atonta

Tengo un amigo que por suerte o desgracia vive en Suiza y trabaja en una empresa con portugueses, franceses, italianos y suizos.
Y casualidades de la vida, España está en el mismo grupo que Suiza en el cuadro del mundial. Oh sí, España campeona de Europa con el tiki-taka…y van y pierden 1-0 contra los suizos.
El día siguiente fue una auténtica pesadilla para mi amigo. Veía como venían desfilando todos los integrantes de la plantilla para reírse en su cara por el ridículo de “su selección”. Sobre todo los franceses, curioso. Frases como:
– “Hola Javier, adiós España”.
– “Y esta es la campeona de Europa?”
– “Sóis malísimos”
Y un largo etcétera.

Tras unas semanas, se ha visto como la selección francesa ha hecho el mayor ridículo de la historia tanto en lo futbolístico como en lo mediático, y la reacción de mi amigo no se ha hecho esperar.
Por el momento, ha colocado post-its en todas las mesas de aquellos que le invadieron con “frases mágicas” como las expuestas arriba, contestando lo mismo pero con Francia y “campeones del mundo”.
Y si España pasa a octavos, no duda venir con su bandera y torear a todos esos gabachos envidiosos. Es una pena que no pueda darles la estocada, eso sí que sería oscuro y brutal.

Col china

Tengo un amigo que un día fue a cenar con un grupito de amigos a un restaurante japonés, de esos que en realidad están regentados por chinos pero como todos son iguales no te enteras. Tenían un reservado de esos que tienen una mesa baja y la gente se sienta en el suelo.

Ese restaurante resultó ser bastante curioso por varios motivos. El primero es que parecía que las camareras eran ninjas expertas, porque aparecían de repente por puertas que no sabías que existían.

El segundo y más irritante era que el lugar menos personal y apartado era precisamente el reservado. La sala principal, a pesar de ser bastante grande (habría 8 ó 10 meses) estaba vacía, pero el reservado tenía un pedazo ventana que daba a la calle. Al principio no le daban importancia, pero después de ver al cuarto o quinto viandante asomarse a la ventana y hacer el payaso, empezó a resultar irritante. Por lo menos sirvió para asistir al acto más absurdo de la noche.

Pongámonos en situación. Es sábado, sobre las 12:30 de la noche, terminando de cenar y pasando una entretenida noche. Entonces, de repente, pasa por delante de la ventana un asiático (presumiblemente un chino) sosteniendo delicadamente una col china y atusando sus hojas con delicadeza.

O no entiendo bien la cultura china, o pasear con una col a las 12:30 de la noche es algo completamente subrealista

¡Esperad, Mormones, que aún tengo preguntas! (2)

Sí, las madres pueden ser duras y crueles, pero no son nada comparadas a las abuelas.
Un día, ciertos adventistas llamaron a la puerta de la casa de la abuela de un amigo…
Lo típico: Hola, somos adventistas y …
Y en ese mismo instante, la cólera de la abuela de mi amigo (‘la abuela’) despertó. No les dejó terminar la frase cuando espetó:
-> “Jooodeeeer adventistas! Pero mira que sois idiotas! Para qué venís aquí eh? Para que váis de casa en casa! Decidme, decidme!
-> Venimos para mostrarle nuestra religión y…
-> Religión! Idiotas, que sois unos idiotas! Lo que hacéis es llenar el bolsillo del que os controla para que sus hijos estudien fuera, en el extranjero, en las mejores universidades de Inglaterra o sitios de esos! Y los vuestros? Qué, eh? Muertos de hambre que estarán! Más os valdría volveros a vuestra casa y poneros a limpiar, que seguro que la tenéis llena de mierda, roña y porquería! Qué queréis, que sean vuestros maridos los que lo hagan? Y luego os quejáis de que os pegan! Una buena paliza os tendrían que dar por idiotas, anda anda, largaros de aquí que no os quiero ni ver!

Blancas, pálidas, se fueron y no volvieron jamás. Aunque bueno, Unos meses vinieron otras de alguna otra “religión” y les cayó exactamente el mismo sermón…

El timo (y no es el de la estampita)

Boxeador nos cuenta:
“Tengo un amigo que buscaba un piso de alquiler en Francia. Encontró uno grande y a buen precio, así que pidió visitarlo. Le gustó y pidió referencias al particular para poder alquilarlo y vivir ahí.
La mujer (el particular) le pidió 2 meses de garantía más el primer mes como entrada. Una semana más tarde, para que él comenzara el mes viviendo allí, ella le daría las llaves. El día D llegó, a la hora H como convinieron, pero la mujer no apareció. Él la llamó pero nadie respondió. Unos días más tarde consiguió contactar con ella. Aparentemente, se había quedado bloqueada en el extranjero (problemas de aviones), así que quedaron para unos días más tarde. Día D, Hora H, y la mujer no apareció. Excusa: “es que la familia que vive en él todavía no se ha mudado, dame 1 semana más”. A mi amigo esto le olió a chamusquina. El día convenido para la entrega de llaves ella no apareció tampoco. Y mi amigo le puso una denuncia.
Cuando esta pasó a instancias del tribunal (seis meses después de poner la denuncia), mi amigo se encontró con otras 10 personas a la cual la mujer había estafado. Mi amigo prestó declaración junto a los otros.
Un año después la cosa alcanzó un grado superior y mi amigo fue de nuevo invitado a declarar. Allí se encontró con 95 personas que, como a él, la mujer había timado. Pero lo mejor, es que a todos les timó con el mismo apartamento! En los últimos 5 años, esas 95 personas la habían denunciado.
Todos declararon aisladamente. Lo anecdótico fue una pareja oriental (chinos) que llevaban menos de cuatro meses en Francia y casi apenas hablaban francés.
El día del juicio la mujer lo negó todo y dijo que no sólo no les conocía, sino que ellos se conocían entre sí (incluido los chinos) y que su abusivo objetivo era aprovecharse de ella.
La mujer cumplió dos o tres años de prisión y mi amigo fue indemnizado con la cantidad que había pagado más un pequeño plus”.

¡Esperad, Mormones, que aún tengo preguntas!

Tengo un amigo con una madre un tanto… peculiar. Bueno, si sustituyen “peculiar” por “cansina y preguntona” obtendrán un retrato más fiel a la realidad.

Un día unos mormones, ingenuos ellos llamaron a su puerta, y al contrario que el resto de vecinos, les dejó entrar en casa. Lo que no sabían es donde se metían.

A la madre de mi amigo le importaba poco su religión, lo que quería era satisfacer su morbosa curiosidad. Poco después de las presentaciones y de que empezaran a explicarles su peculiar culto, la madre de mi amigo entró al trapo:
– He oído que pueden casarse con varias mujeres
– (Los mormones se quedaron bloqueados) ¿Como dice, señora? Yo estoy casado y tengo una mujer y dos hijos, somos una familia normal.
– Pero yo he oído que los mormones tienen muchas mujeres.
– Lo siento, señora, pero lo ha escuchado mal. Somos familias normales, como la suya, pero somos muy felices y…
– Pues si lo he oído por algo será, ¿no?

Después de un rato de absurdo debate volvieron a retomar su charla los mormones, pero pronto fueron interrumpidos de nuevo:
– Así que son una secta, ¿no?
– (Nuevamente sorpresa) No, no, nosotros somos fieles por propia voluntad y…
– Pero le darán todo su dinero a la iglesia.
– Que no, que nosotros podemos hacer donaciones voluntarias, pero como cualquier iglesia como…
– Así que dan su dinero a la iglesia

Los pobres mormones, viendo que no iban a llegar a ningún lado y que les iba a volver locos y casi dudando de su propia fe, pusieron en marcha el “plan: evasión rápida”, y se fueron todo lo rápido que pudieron:
– Ehh, señora, mire, tenemos aquí estos folletos, si le interesa puede acudir aquí. Nosotros nos vamos que no queremos molestarla.
– Ah, esperen, si todavía tengo muchas dudas.
– Ehhh, lo siento, pero es que todavía tenemos otros hogares que visitar. Adiós.
– Ah, bueno, pues adiós.

Nunca más volvieron a aparecer mormones por la casa de mi amigo.