Archive for the ‘bicicleta’ Tag

Si decía que por aquí no pasaban los civiles

Tengo un amigo que cuando tiene mala suerte la tiene a mansalva.

Con esto de las nevadas, mi amigo suele coger la bicicleta para ir por la ciudad, llueva, nieve o caigan sapos del cielo. Y el otro día, como cada miércoles, hace el trayecto (todo cuesta arriba) desde la estación de trenes hasta la piscina. Cuando estaba a punto de llegar, la cadena comienza a trabajarse, hasta el punto de romperse. Tuvo que llegar con la bici en la mano hasta la piscina.

Al salir, fue andando cuesta arriba hasta un punto dónde todo es cuesta abajo. Una calle de un sólo sentido y muy poco concurrida, que da a otra calle principal, no muy concurrida.

Mi amigo pensó que para 1 minuto, no valía poner las luces, total, por ahí nunca pasa nadie…y qué casualidad, al llegar a la calle principal, se topó de morros con la policía. Estos le reprocharon el no llevar luces, y mi amigo intentó excusarse con que se le había roto la cadena, se había hecho daño en la rodilla, y vivía justo enfrente y que las aceras están llenas de hielo, pero que se subía a la acera, iba andando, y que aún así tiene los permisos y las luces.

El policía le metió una buena bronca y no le multó (suerte).

Lo mejor es que cuando mi amigo trabajaba en su bar, siempre venía un anciano a beber un vaso de vino y le decía, para saludar:

“AAAAAy ingeniero, que decía que por aquí no pasaban los civiles!” (los guardia civiles).

Qué dulce ironía.

Anuncios

Cuesta abajo sin frenos

Tengo una amiga que estuvo a pocos centímetros de la muerte. Sus padres tenían una casa en una de las calles más empinadas del pueblo. El final de la calle desembocaba en otra en un cruce en forma de “T”.

La protagonista de la historia tenía una bicicleta que no usaba mucho, y un día salió a dar un paseo. Se dejó llevar por la fuerza de la gravedad, y descendió la empinadísima calle a gran velocidad. Cuando se dio cuenta de que el cruce se acercaba a demasiada velocidad fue a frenar pero, ¡el freno estaba atascado o por lo menos durísimo!

Casi sin frenar nada consiguió girar y evitar por centímetros la pared hacia la que se precipitada. Pero, ¡oh mala suerte! había una furgoneta aparcada en medio de su desbocado camino.

Se empotró contra el cristal de la puerta trasera y acabó incrustada dentro de la furgoneta. Por suerte acabó “sólo” con heridas en hombros y brazos, pero tal como le dijeron en urgencias, si en vez de atravesar limpiamente el cristal, se hubiera empotrado contra el marco de la puerta…

En fin, niños, recordad, nunca olvidéis revisar los frenos de vuestra bici antes de salir de casa, y más si la cuesta es empinada y lleváis mucho tiempo sin usar la bici.

El buen samaritano

Hombre-Erasmus tuvo la suerte de cara el día que perdió su cartera (o monedero) en la estación de tren. Típico jueves, 23h15, el tío llegaba en de jugar a baloncesto con sus amigos.

Hombre-Erasmus buscó su bicicleta, se montó y puso rumbo a su casa. Antes de ello, guardó en los bolsillos de su forro polar su cartera, llaves y teléfono móvil.

Al llegar a casa, tras cenar, decidió conectarse al facebook, cuando, vió un email de alguien desconocido. Alguien decía haber encontrado su cartera en la estación de trenes, y había una foto con la prueba del delito! Dentro de ella, como os podéis imaginar, estaba su documentación, tarjetas de crédito, abonos de tren, tarjetas sanitarias…toda su vida condensada en una cartera!

El buen samaritano cogió el DNI de Hombre-Erasmus y googleó el nombre, encontrando como primer resultado el facebook de Hombre-Erasmus (es la primera vez que las redes sociales sirven para algo, guiño guiño).

Hombre-Erasmus pudo llamar al buen samaritano para recuperarla al día siguiente.

PD: Gracias a Dios de que todavía existe gente con buenos principios…

Mirar antes de cruzar?

Tengo un amigo que iba en bicicleta por la ciudad; circulando cuesta abajo, una mujer cruzó por el medio de la calzada y sin mirar (no semáforo – no paso de cebra). Mi amigo frenó todo lo que pudo, pero no pudo evitar golpear a la mujer con el manillar. La mujer cayó al suelo y él dobló el manillar, se cayó al suelo con las magulladuras correspondientes.

Vino la policía y la ambulancia, la cuál se llevó a la mujer. A él le tocó pagar una multa por atropellar a la mujer, la reparación de la bicicleta, y el susto que se llevó.

6 meses después, recibió una carta del abogado de la mujer con una denuncia por varios miles de euros por daños morales…

Bicicleta fatal

Tengo un amigo que en el instituto fue de excursión con el instituto al pirineo. Una de las actividades era un paseo en mountain bike por un camino relativamente sencillo. Después de recorrer cierta distancia se sintió ya cómodo y fue acelerando la marcha más allá de lo prudente.

Entonces un bache se cruzó en su camino y salió literalmente volando. No obstante, el instinto de supervivencia, los reflejos o vaya a saber qué, entraron en acción y consiguió aterrizar con la bicicleta vertical. Lo malo es que la bici se le escapó ligeramente hacia delante, con lo que sus posaderas, en vez de volver a reposar sobre el sillín, aterrizaron un poco más atrás, sobre lo que viene siendo la rueda trasera… Lo más insólito fue que no llegó a caerse de la bici, aunque evidentemente la bici se frenó por efecto del rozamiento.

Moraleja: Vigila siempre donde aterriza tu culo.

Precaución, amigo conductor

Tengo un amigo que iba en bicicleta por el centro de su ciudad a eso de las 5 de la tarde, cuando se le salió el manillar y se quedó con él en la mano, tal cuál. Perdió el equilibrio y se metió un josconcio del quince, ante la mirada atónita de la gente que pasaba por la calle (evidentemente todo el mundo se le quedó mirando). No le atropellaron, pero salió magullado. Si lo hubiesen grabado en vídeo…