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Pillas la indirecta?

Hace mucho tiempo que no hablamos de Hombre-Erasmus, el zagal dice estar “ocupado” con sus temas y estudios. Pero el otro día llegó a nuestra redacción con una historia caliente que le acababa de pasar hacía poco tiempo.
Antes de los exámenes (ya sabemos cómo pica durante esas fechas) Hombre-Erasmus (que sigue viviendo en la residencia de estudiantes) intentaba flirtear con una Belga_Von_Tetonen. El caso es que Hombre-Erasmus le propuso “ir a ver una película”, tal que Hombre-Erasmus pone las palomitas y ella pone la habitación y la peli. Bueno, para compensar que Hombre-Erasmus sólo ponía una cosa, se guardaba un “as” en…el bolsillo, porsifo.
Hombre-Erasmus, puntual, llega a la habitación de la belga, casi sin iluminación…genial. Le pregunta dónde sentarse y esta le indica la cama (esto va bien). Ella pone la película y se sienta…EN UNA SILLA A 3 METROS DE HOMBRE-ERASMUS! Esto descompone a Hombre-Erasmus, el cual insta a la belga a sentarse junto a él, pero esta desestima el recurso.

Hombre-Erasmus cree que alguien no pilló la indirecta…

La primera impresión cuenta

Hombre-Erasmus quiso hacer una visita en el mes de Agosto a uno de sus mejores amigos de Erasmus, así que se fue a Granada en busca de diversión, tapas a buen precio y…de su amigo, claro.
Tras un par de días allí, ambos decidieron que sería buena idea ir al apartamento de playa de los padres de este, en Málaga, para poder pasar el día en la playa. En teoría nadie estaría en él, así que deberían tener el apartamento para ellos solos.

Cuál fue su sorpresa cuando al abrir la puerta se encuentran a un hombre que podría parecerse al grandioso Peter Griffin, vestido únicamente con un bañador de slip ESPIDO (que casi parecía un tanga). El buen hombre era el primo de la madre de…
Lo segundo a remarcar es que “sus hijas” estaban ahí, 4 o 5 niñas de unos 15 años, también en bañador, todas en la cocina.

Y aquí, que cada uno piense lo que quiera…

Azote merecido (Segunda parte)

Recuerden la primera parte: Primera Parte.

Tras el mal de ojo, Hombre-Erasmus y sus amigos se fueron a dormir al hotel. Hombre-Erasmus dormía de estrangis, eran 7 para 6 camas. Así que PeroTío tendría que buscarse la vida. Ella, mientras, seguía flirteando con el mismo de toda la noche. Al acabar la noche, este le dijo de irse. Teóricamente, él sabía dónde caía el hotel de PeroTío, pero tras un rato, este dijo: “Bueno pues, ya hemos llegado. Buenas noches y hasta pronto!”.
Dicho esto, el tío se metió en SU hotel y dejó a PeroTío plantada.
Esta todavía tenía un papel donde había apuntado la dirección del hotel. Cogió un taxi que la llevo a su destino y a la hora de pagar…No tenía dinero suficiente! Hizo lo que pudo con la moneda local, euros…tras un popurri, y más por pena que otra cosa, el taxista cogió el mix de dinero.
Hacía un frío que pelaba, y PeroTío (como muchas mujeres) iba bastante ligerita de ropa y con un cieguillo bastante considerable.
Al intentar abrir la puerta se dió cuenta de que no tenía las llaves, así que cogió su teléfono móvil para llamar a sus amigos pero NO LE QUEDABA BATERÍA!
Así que se puso a llamar al timbre del hotel, pero nadie respondió. Son las 5 de la mañana, pedo descomunal, hace frío, ligerita de ropa, sin batería, sin dinero, sin llaves…bien bien.
La desesperación hace meya, y sigue llamando al timbre, gritando, pegando golpes a la puerta…nada.
Tras 15-20 minutos así, la conserje abre la puerta. PeroTío, con un inglés chapucero y casi afónica le dice que ella está hospedada ahí. La conserje le dice que va a verificarlo y le cierra la puerta en las narices. Tras ir a la habitación, ve que todas las camas están ocupadas. Baja y le da la negativa. PeroTío (aprovechando su condición de mujer) comienza a llorar, y le dice que por favor le deje subir y llamar a sus amigos, para demostrarle que es cierto. La conserje, viendo la situación, decide darle una oportunidad, pero no puede entrar a la habitación, tendrá que llamarles desde fuera.
Suben, y PeroTío comienza a llamarles llorando y gritando (como podía, estaba medio afónica). Ahí no se mueve ni Cristo, todos están sobados y con un ciego del copón. Hombre-Erasmus entre ellos; éste escucha “algo”, y deduce que es PeroTío, así que pasa de levantarse porque se lo merece; total, ya se levantará otro.
O no.
Nadie se levanta.
La conserje, ante tal espectáculo, le permite quedarse, eso sí, PeroTío se buscará la vida.
Al día siguiente, PeroTío ya sin voz, les cuenta al resto la aventurilla. Hombre-Erasmus, con una sonrisa de oreja a oreja pensaba en sus adentros: “AZOTE MERECIDO!”

Azote merecido (Primera parte)

Hombre-Erasmus ha vuelto. Una vez hizo un viaje con unos amigos/as a cierta capital del porno. Una de las noches que salieron de fiesta fueron a una discoteca algo “chic”. Entre los personajes del grupo de amigos de Hombre-Erasmus había una chica bastante pija, “PeroTío”.
La noche no daba grandes frutos con el mercado internacional, así que llegado un momento dado, Hombre-Erasmus pensó que con el contentillo-borrachera que todos llevaban quizás hubiese que mirar en el mercado interno; y eligió a PeroTío. A Hombre-Erasmus le daban morbo las pijillas. Ella llevaba hablando un rato con un chaval español que acababa de conocer, pero había algo raro. Ambos iban-venían, hablaban…pero no se veía esa chispa que se necesita (porque la estrategia es buena, para dar aire al pez antes de pescarlo). Pero ahí, fallaba algo. Hombre-Erasmus aprovechó un momento de “descanso” de cháchara para ir a PeroTío y sondear el terreno. Esta, le contó todo. Hombre-Erasmus hizo filtro y escuchó lo que le interesaba: “No se deja entrar”. Así que Hombre-Erasmus, hombre de poca o ninguna sutileza, dijo:
“Mira, que si lo que quieres es chiscar es fácil, podríamos irnos al hotel que tengo las llaves de la habitación; guiño.”
En ese momento, PeroTío exclamó:
“Ay mira, ahí viene de nuevo, voy a ver si ahora lo consigo”.

ZAAAAAAAAS, en toda la boca. Nunca Hombre-Erasmus se sintió tan humillado. Esto sirvió para intentar olvidar pillándose una cogorza más grande todavía. Tras semejante ZAS, Hombre-Erasmus echó un mal de ojo a PeroTío, deseándole una noche terrible y esperpéntica.

Pero para conocer el resto, habrá que esperar a la Segunda Parte de la historia.

La Alemana Loca

Hombre-Erasmus conoció a alguien que cambió su concepción de la palabra “persona”.

Estando de Erasmus (a veces me pregunto cuánto tiempo se ha clavado este tío de Erasmus, tiene demasiadas anécdotas), y estando en la cocina de la residencia cocinando algo para comer, llegó la mismísima hermana de Marge Simpson (pero con el pelo del color del actor secundario Bob). Era una alemana que no entendía ni papa de francés…ni de inglés…sólo sabía alemán (idioma que Hombre-Erasmus sólo sabe hablar si tiene un bocata del calamar bravo en la boca).

Una vez se presentó la tía (se supone), Hombre-Erasmus vió que la tía buscaba algo, así que llamó a una de sus amigas alemanas para enterarse de qué iba la fiesta. La tía buscaba algo de vino tinto.

El tiempo comenzó a pasar, y la fama llegó: esa alemana fue apodada como ‘La Alemana Loca’, y se la conocía por borracha, fumadora compulsiva y mendiga. Nunca tenía dinero, iba buscando por las basuras de la cocina comida, buscaba por doquier alcohol (imaginaros, vino picado para hacer sangrías en las fiestas de la residencia) y tabaco.

Pero el sumún llegó el día que, borracha y fumadísima, se le vió…comer colillas de cigarro!

Y ese día, Hombre-Erasmus supo diferencias a humanos y no-humanos.

El buen samaritano

Hombre-Erasmus tuvo la suerte de cara el día que perdió su cartera (o monedero) en la estación de tren. Típico jueves, 23h15, el tío llegaba en de jugar a baloncesto con sus amigos.

Hombre-Erasmus buscó su bicicleta, se montó y puso rumbo a su casa. Antes de ello, guardó en los bolsillos de su forro polar su cartera, llaves y teléfono móvil.

Al llegar a casa, tras cenar, decidió conectarse al facebook, cuando, vió un email de alguien desconocido. Alguien decía haber encontrado su cartera en la estación de trenes, y había una foto con la prueba del delito! Dentro de ella, como os podéis imaginar, estaba su documentación, tarjetas de crédito, abonos de tren, tarjetas sanitarias…toda su vida condensada en una cartera!

El buen samaritano cogió el DNI de Hombre-Erasmus y googleó el nombre, encontrando como primer resultado el facebook de Hombre-Erasmus (es la primera vez que las redes sociales sirven para algo, guiño guiño).

Hombre-Erasmus pudo llamar al buen samaritano para recuperarla al día siguiente.

PD: Gracias a Dios de que todavía existe gente con buenos principios…

Lagunas como océanos

Hombre-Erasmus es un hombre comprometido con la causa. Estando de Erasmus, viajó hasta su ciudad natal para, entre otras cosas, asistir al cumpleaños de uno de sus amigos. El plan era sencillo: Ir a casa del zagal, empezar ahí a beber junto con el resto de invitados, salir de fiesta, y pasarlo bien.

La noche empezó bien. Hombre-Erasmus decidió aportar una botella de tequila a la fiesta. La gente empezó a beber, y, gracias a unas “inteligentes apuestas”, Hombre-Erasmus y otros 3 valientes se pimplaron la botella de tequila en 15 minutos a base de chupitos.

Hombre-Erasmus salió ya calentito de la casa y cuando llegaron a la zona de marcha, Hombre-Erasmus se empezó a descolgar del grupo. Cuando todos entraron al primer bar, se dieron cuenta que faltaba él. Alguien salió a buscarle, y le vieron “flirteando” con 3 chicas en la puerta de un bar, y con el gorila diciéndole que se marchase. El amigocho se llevó a Hombre-Erasmus (que iba ya cieguísimo) al bar con los colegas, y cuando fueron a pedir la primera ronda, Hombre-Erasmus había vuelto a desaparecer. Otro amigocho salió a buscarle, y le vio entrar al bar del gorilón, acompañado por este, pero esta vez de buenas maneras. El amigocho creyó que la situación estaba controlada, pero Hombre-Erasmus no aparecía. Le llamaron, le enviaron sms, pero no dio signos de vida.

Entre tanto, Hombre-Erasmus comenzó a sentirse mal y se fue a casa sin avisar a nadie, más borracho que una cuba. El tío llegó a su casa y no supo abrir la puerta del hall. Resulta que la cerradura era “nueva” (la habían cambiado mientras estaba de Erasmus…). Con un par de manotazos tocó a los timbres de su casa y alguien le respondió, pero iba tan ciego que sólo pudo decir “Abridme”. Nadie lo hizo. Encima ni se “acordaba” de su piso, y no tuvo otra genialidad que clavarse otro pateo hasta la casa de sus abuelos.

Nadie sabe cómo logró llegar hasta allí, abrir la puerta, subir las escaleras y meterse a sobar, pero él nos relató que tiene lagunas como océanos, que sólo recuerda ciertas imágenes, y que cuando despertó, se vió en casa de sus abuelos, en calzones, y que no le faltaba nada.

Técnicas extravagantes para ligar (5)

Hombre-Erasmus es un hombre amigo de sus amigos; por ello, fue a visitar a uno de sus colegas a otro país europeo. Como buen visitante, pidió salir de fiesta por la ciudad. Estando en una discoteca, se toparon con un grupo de chicas españolas y comenzaron a hablar.

En un momento de descuido, Hombre-Erasmus fue a por unas bebidas y se topó con una camionera lituana que hizo todo lo posible por engañarle para que se enrollaran (la tía realmente acongojaba, era como un ChuacheNaguer pero con pelo largo). Incluso, usó la típica estrategia de: “vivo sola en mi apartamento”. Pero nada de esto convencía a Hombre-Erasmus, que tenía la mirada puesta en una de las españolas de aquel grupo de antes. Así que usó la gran estrategia, armándose de valor, de acercarse a la susodicha, y decirle: “Mira, necesito que te hagas pasar por mi novia durante unos minutos para que la camionera me deje en paz”.

Yo no sé si fue conexión latina o qué, pero Hombre-Erasmus se enrolló con su objetivo hispano y la camionera tuvo que seguir con su ruta por las carreteras europeas, aunque a ciencia cierta, todos creemos que Hombre-Erasmus buscó a la más camionera del bar para darle pena a su objetivo y enrollarse con ella.

Técnicas extravagantes para ligar (3)

Hombre-Erasmus es un hombre de mundo. Un día le preguntó a una “amiga” rusa sobre “Cómo ligarías tú con un chico que no conoces pero que te parece atractivo?”

Ella expuso su teoría:

“Cogería una botella de agua y se la tiraría por la espalda. Cuando se gire me verá, y entonces empezaremos a hablar y nos enrollaremos”.

Tanto Hombre-Erasmus como yo, pensamos que la rusa ha visto demasiadas películas, pero, asimismo nos preguntamos si realmente le funciona este método cuando eres tío.

No, toltilla No

Hombre-Erasmus no deja perplejo a nadie, ni siquiera a él mismo. A los 3 días de llegar a su destino Erasmus, él y los otros 2 españoles que vivían en el mismo pasillo del colegio mayor se cruzaron con una chica de aspecto asiático. La saludaron en inglés, y Hombre-Erasmus vociferó: “Pues no está buena ni nada la chinita! Habéis visto que culito tiene! Esa tiene que caer!”

La chica, en cuestión, se giró y gritó, en español: “No soy chinita, capullo, soy de Tenerife, y hablo español también!”

Ese fue uno de los grandes EPIC-FAILS que todos recordarán sobre Hombre-Erasmus.

PD: Los padres de la chica eran Koreanos.