Archive for the ‘regurgitadores’ Tag

La Alemana Loca

Hombre-Erasmus conoció a alguien que cambió su concepción de la palabra “persona”.

Estando de Erasmus (a veces me pregunto cuánto tiempo se ha clavado este tío de Erasmus, tiene demasiadas anécdotas), y estando en la cocina de la residencia cocinando algo para comer, llegó la mismísima hermana de Marge Simpson (pero con el pelo del color del actor secundario Bob). Era una alemana que no entendía ni papa de francés…ni de inglés…sólo sabía alemán (idioma que Hombre-Erasmus sólo sabe hablar si tiene un bocata del calamar bravo en la boca).

Una vez se presentó la tía (se supone), Hombre-Erasmus vió que la tía buscaba algo, así que llamó a una de sus amigas alemanas para enterarse de qué iba la fiesta. La tía buscaba algo de vino tinto.

El tiempo comenzó a pasar, y la fama llegó: esa alemana fue apodada como ‘La Alemana Loca’, y se la conocía por borracha, fumadora compulsiva y mendiga. Nunca tenía dinero, iba buscando por las basuras de la cocina comida, buscaba por doquier alcohol (imaginaros, vino picado para hacer sangrías en las fiestas de la residencia) y tabaco.

Pero el sumún llegó el día que, borracha y fumadísima, se le vió…comer colillas de cigarro!

Y ese día, Hombre-Erasmus supo diferencias a humanos y no-humanos.

Anuncios

Festejando en el Sella

Tengo un amigo que fue a una fiesta en el Sella, la cosa ya de por sí promete.

Al volver en el autobús (huelga decir que totalmente borracho), se sentó con una amiga en el asiento de al lado de las escaleras.

No pasó mucho tiempo hasta que le entraron las típicas arcadas de autobús, su amiga, al ver lo que se le venía encima optó por empujarle hacia el otro lado, lo que provocó una preciosa cascada de potada a lo largo de la escalera trasera.

Ni las del Niágara oiga…

El borracho sigiloso

Todo se resume en un día de pilares en el antiguo emplazamiento de interpeñas(zona príncipe Felipe), resulta que mi amigo después de una noche de fiesta pues el pobre vomito todo lo que llevaba dentro, mayormente alcohol, pero el tío no se quedo ahí, sino que empezó a beber agua como cual poseso, resultado de todo, pues echar la pota en el autobus 38 de vuelta a casa, pero claro si vomitas agua no dejas pistas, fue un acto totalmente impune.

Si bebes, no vomites

Tengo un amigo, el cuál ligó con una chavala una noche en una discoteca. El chaval se la llevó a casa, y no sólo no lo hicieron, sino que encima la tía le vomitó en la cama.